Veintiocho
Bolsa 0

Fogón

Paso

Agua, caldo y un plato sin dejar la silla.

Quien no está en la mesa entra aquí con el mismo documento, en horario de umbral.

El paso está pensado para quien lleva horas sentado y no quiere una cena larga. Hay agua, hay caldo y hay un plato que se come sin convertir la pausa en otra sala. En horario de umbral se entra con el mismo documento que ya se enseñó en la puerta. Fuera de ese horario, el paso no es un atajo. Si la noche se tuerce, este es el sitio del agua, y la puerta sigue teniendo el papel de pausa. No se fuma. No se cambia el tope aquí: el tope se pide donde se cambian las fichas. Comer en el paso no borra una pérdida ni la recupera. Solo permite seguir o irse con algo en el estómago.

En la mesa

  1. Agua, caldo y un plato sin dejar la silla de al lado. El mismo documento, si la persona ya está en la sala.
  2. en horario de umbral, para quien no está sentado a una mesa.
  3. El paso alimenta. No alarga la noche por su cuenta.

Horas de comida

No es una sola carta
SitioHoraNota
FogónHasta 00:30 / 01:30 / 23:30+34 644 318 902
Té11:30–23:30Sin umbral
VasoDesde las 17:00Seis recetas
El pasoen horario de umbral, para quien no está sentado a una mesa.El paso alimenta. No alarga la noche por su cuenta.

El paso es una mesa de comida, no una antesala del umbral. Agua, caldo y un plato sin dejar la silla de al lado. El mismo documento, si la persona ya está en la sala. La carta es corta a propósito: mercado, pan del bajo y pocos platos, para que el servicio quepa en el horario real y no en una promesa de carta infinita. Al mediodía, entre semana, hay un menú escrito. Por la noche el fogón sigue siendo fogón: se reserva, se llega, se come y se puede salir sin subir la escalera de las salas. El teléfono de reservas es +34 644 318 902. Más de ocho personas, o una mesa que no cabe en la carta, se escribe a info@estrategiaplay.com con la fecha y el número de sillas.

El reloj de esta mesa es en horario de umbral, para quien no está sentado a una mesa. No coincide siempre con el de las salas de arriba. El fogón, como casa, cierra a las 00:30 de lunes a jueves, a la 01:30 el viernes y el sábado, y a las 23:30 el domingo. El té de acera estira el día desde las 11:30 hasta las 23:30 y no pide documento de umbral. El vaso de arriba abre a las 17:00, con seis recetas, alérgenos a la vista y la facultad del personal de negar alcohol. El paso, junto a quien no está sentado a una mesa larga, da agua, caldo y un plato breve. Nada de eso obliga a cambiar fichas ni a pedir un tope.

La calle de las Huertas es peatonal. Se llega en metro por Antón Martín, línea 1, en unos seis minutos, o en taxi hasta la plaza del Ángel o la calle del Prado. No hay plaza en la puerta. Los garajes de Prado, Jacinto y Atocha cubren el coche, y una cena o una noche en las camas puede llevar el sello de una hora. Doce camas arriba usan otra puerta: desayuno en el fogón hasta las 11:30 y salida a las 12:00. Un acto —boda pequeña, junta, cena cerrada— pide una nota previa con ruido, cocina y si el umbral de esa noche sigue abierto. El discurso, si lo hay en el alto, dura menos de diez minutos.

El paso alimenta. No alarga la noche por su cuenta. Los precios de los pases —tapa y copa, tabla corta, cena de dos, taza espesa— son notas de esta web, no un pago. La bolsa del navegador solo recuerda lo que se pidió. La reserva empieza cuando el correo confirma. Cancelar, si se puede, se dice hasta el mediodía anterior. El responsable de los datos escritos es Veintiocho Huertas S.L., en esta misma dirección, y se puede pedir la supresión o acudir a la Agencia Española de Protección de Datos. El idioma de la página sale en español. Inglés y chino están en el mismo control, arriba, cuando alguien los pide.

¿18 o más?

Veintiocho describe una casa cerrada en Huertas. Confirma la edad para seguir.