Ficha
Escalón de latón
El que se pierde vuelve aquí.

Dos tramos y un pasamanos de latón. Cada rellano dice una palabra: muros, nave, vaso, camas.
El escalón es el mapa que no hace falta desplegar. Desde el primer rellano se ve qué puerta sigue siendo muro, cuál abre la nave de las cenas y cuál, más marcada, es el umbral. El pasamanos está gastado a la altura de la mano, no decorado. De noche la luz es una sola lámpara, bastante para leer la palabra del rellano y poco para convertir la escalera en un escenario. Las perchas están al lado desde las 16:00. Un abrigo no es una ficha. Se puede dejar el abrigo, cenar y marcharse por la misma escalera sin haber preguntado qué hay detrás de la otra puerta.
Qué se recorre
- Dos tramos, un pasamanos de latón y un rellano que dice una sola palabra: muros, nave, vaso o camas.
- se usa durante todo el horario de la casa.
- Quien se pierde vuelve al escalón, no a una pantalla.
- El té de acera y los muros no piden la ficha de arriba.
Las puertas
| Puerta | Para qué | Documento |
|---|---|---|
| Muros | Archivo, 12:00–20:00 | No, salvo el martes cerrado |
| Nave | Cenas y, a veces, calendario | Solo si la noche sigue arriba |
| Umbral | Mesas 16:00–05:00 | 18 años |
| El escalón de latón | se usa durante todo el horario de la casa. | Quien se pierde vuelve al escalón, no a una pantalla. |
El escalón de latón pertenece a Veintiocho, el número 28 de la calle de las Huertas, 28014 Madrid, en el Barrio de las Letras. La casa no es un pasillo único: abajo quedó la imprenta, después llegó el fogón y, en 2016, se abrió el umbral de la planta alta con otra puerta. Dos tramos, un pasamanos de latón y un rellano que dice una sola palabra: muros, nave, vaso o camas. Quien solo quiere cenar, dormir o ver los muros no tiene que cruzar esa línea. El té de la acera tampoco la cruza. Cada oficio tiene su propia entrada y su propia explicación, y esta página las deja por escrito antes de que alguien pregunte en el mostrador.
El horario de esta pieza es concreto: se usa durante todo el horario de la casa. El resto de la casa no hereda ese reloj. Las máquinas, si ese día están abiertas, van de las 12:00 a las 05:00. Las mesas y el tapete, de las 16:00 a las 05:00. Las citas del calendario, de las 19:00 a las 02:30. El fogón cierra a las 00:30 de lunes a jueves, a la 01:30 viernes y sábado, y a las 23:30 el domingo. El té va de las 11:30 a las 23:30. Los muros, de las 12:00 a las 20:00, y el martes no abren. Si una víspera de fiesta alarga el fogón, se dice en la puerta y en el reloj de esta web, no en un rumor.

Para llegar se baja en Antón Martín, línea 1, y se camina unos seis minutos por una calle ya peatonal. Sol y Sevilla quedan cerca. El taxi no entra hasta la puerta: para en la plaza del Ángel o en la calle del Prado. El coche se deja en uno de los tres garajes cercanos —Prado a unos cuatro minutos, Jacinto a unos seis, Atocha a unos ocho, este último con techo bajo— y la puerta de Huertas no tiene plaza propia. Si se cena o se duerme, el garaje puede sellar una hora. El teléfono de la casa es +34 915 208 664. El del fogón, +34 644 318 902. El correo, info@estrategiaplay.com. Esta web no cobra y no toma tarjetas.
Quien se pierde vuelve al escalón, no a una pantalla. Lo que se escribe en un formulario de esta web se queda en el navegador hasta que la persona lo envía también por correo. No hay cobro escondido, no hay paquete con fichas y no hay una sala que se abra a distancia. Si alguien es menor de dieciocho años, el umbral no le corresponde y la página debe cerrarse. El fogón, en horario de comida, puede admitir a un menor acompañado. El humo no entra en el fogón ni en los muros. La duda de una noche se resuelve en el mostrador, en español, inglés o chino, con la hoja del día encima de la mesa.