Pase
Taza espesa
De 18:00 a 00:30.

Por persona, con impuestos. Cancelar hasta el mediodía anterior. Sin tarjeta en esta web.
La taza espesa es el pase de última hora dulce: de las 18:00 a las 00:30, nueve euros, impuestos dentro. No sustituye al té de la acera, que tiene su propio reloj de 11:30 a 23:30 y su propio precio escrito, ni a las seis recetas del vaso. Es una taza concreta, confirmada por correo si se quiere mesa, o pedida al llegar si hay sitio. Se anula hasta el mediodía anterior. Sirve para cerrar una cena o para entrar solo un rato sin sentarse a un menú. No se acumula con fichas, no se cambia por una cama y no alarga el fogón más allá de su cierre: 00:30 entre semana, 01:30 viernes y sábado, 23:30 el domingo. Si el pase y el cierre no coinciden, manda el cierre.
En la mesa
- Nueve euros por persona, impuestos incluidos.
- de 18:00 a 00:30.
- Una taza no es el té de acera ni una copa del vaso.
Horas de comida
| Sitio | Hora | Nota |
|---|---|---|
| Fogón | Hasta 00:30 / 01:30 / 23:30 | +34 644 318 902 |
| Té | 11:30–23:30 | Sin umbral |
| Vaso | Desde las 17:00 | Seis recetas |
| La taza espesa | de 18:00 a 00:30. | Una taza no es el té de acera ni una copa del vaso. |
La taza espesa es una mesa de comida, no una antesala del umbral. Nueve euros por persona, impuestos incluidos. La carta es corta a propósito: mercado, pan del bajo y pocos platos, para que el servicio quepa en el horario real y no en una promesa de carta infinita. Al mediodía, entre semana, hay un menú escrito. Por la noche el fogón sigue siendo fogón: se reserva, se llega, se come y se puede salir sin subir la escalera de las salas. El teléfono de reservas es +34 644 318 902. Más de ocho personas, o una mesa que no cabe en la carta, se escribe a info@estrategiaplay.com con la fecha y el número de sillas.
El reloj de esta mesa es de 18:00 a 00:30. No coincide siempre con el de las salas de arriba. El fogón, como casa, cierra a las 00:30 de lunes a jueves, a la 01:30 el viernes y el sábado, y a las 23:30 el domingo. El té de acera estira el día desde las 11:30 hasta las 23:30 y no pide documento de umbral. El vaso de arriba abre a las 17:00, con seis recetas, alérgenos a la vista y la facultad del personal de negar alcohol. El paso, junto a quien no está sentado a una mesa larga, da agua, caldo y un plato breve. Nada de eso obliga a cambiar fichas ni a pedir un tope.

La calle de las Huertas es peatonal. Se llega en metro por Antón Martín, línea 1, en unos seis minutos, o en taxi hasta la plaza del Ángel o la calle del Prado. No hay plaza en la puerta. Los garajes de Prado, Jacinto y Atocha cubren el coche, y una cena o una noche en las camas puede llevar el sello de una hora. Doce camas arriba usan otra puerta: desayuno en el fogón hasta las 11:30 y salida a las 12:00. Un acto —boda pequeña, junta, cena cerrada— pide una nota previa con ruido, cocina y si el umbral de esa noche sigue abierto. El discurso, si lo hay en el alto, dura menos de diez minutos.
Una taza no es el té de acera ni una copa del vaso. Los precios de los pases —tapa y copa, tabla corta, cena de dos, taza espesa— son notas de esta web, no un pago. La bolsa del navegador solo recuerda lo que se pidió. La reserva empieza cuando el correo confirma. Cancelar, si se puede, se dice hasta el mediodía anterior. El responsable de los datos escritos es Veintiocho Huertas S.L., en esta misma dirección, y se puede pedir la supresión o acudir a la Agencia Española de Protección de Datos. El idioma de la página sale en español. Inglés y chino están en el mismo control, arriba, cuando alguien los pide.